Estaba en el bar, tranquilamente, viendo un partido y de repente esta usted ahí. Le veo de espaldas, y mis ojos se ponen como platos, es imposible que usted esté ahí delante, a apenas 3 metros de mi, y que yo no me haya arrodillado ya a sus pies, no vive en mi ciudad, y mucho menos va a estar en mi barrio..
Pero sin embargo, yo le veo, veo su espalda, su pelo, casi puedo hasta sentir su olor, mi cuerpo se va dando cuenta.. Primero mi corazón que se pone a mil, mi cuerpo se tensa, todos mis musculos se dan cuenta, mi mente se pone alerta y no tarda en avisar a los pezones, los cuales se ponen duros, excitados.
Pero el cerebro no para ahí, es de naturaleza cotilla y sigue avisando a todo el cuerpo, por la tripa donde todos los pelos se ponen de gallina, en tensión, enseguida se entera el clitoris, que parece estar ahí escondido, en su mundo, parece que si no llamas y abres la puerta no se va a enterar de nada, pero no, al contrario, para cuando el cerebro le va a avisar de que usted está a menos de 3m, el clitoris ya esta durito, ya esta llamandole a gritos desde su mundo. Los labios automaticamente empiezan a separarse, a abrirse para usted..
Y por fin, despues de avisar a todo el cuerpo, éste reacciona, y se empieza a acercar a usted, le siente, en esos dos segundos que tardo en llegar, recuerdo todo lo vivido con usted, los azotes, las caricias, los premios, los castigos, las risas, las no tan risas..
Pero como no.. el final de esta historia es evidente.. no era usted, era un clon suyo.. Pero bueno, cuando quiera verle y no pueda, sé a qué bar tengo que ir para aunque sea por medio minuto, notar como todo mi cuerpo se pone a mil por hora.
Un orgasmo es una maravilla, pero esto lo podría igualar.. sin duda.
Hola niña,
ResponderEliminarYo no le pondría apellido al nombre, lo habría dejado simplemente en Ilusión...
Me ha hecho sonreír...
Un beso