Llevaba una falda blanca, no muy corta, con una camisa negra y algún botón suelto dejando ver el escote pero sin dejar ver más. De calzado llevaba unas botas negras, y nada de ropa interior. Así me había ordenado mi Amo que acudiese a la cita.
Cogí el autobús para ir a Madrid, para por fin conocer a mi Amo. El día anterior me había dado una serie de órdenes, como la de no llevar ropa interior, la de ir así vestida para Él, y alguna más para cuando llegase a Madrid. Debía de coger un taxi y dirigirme a un hotel. Debía de coger la llave en recepción y subir a la habitación. No me había dicho nada más.
Después de un viaje largo y no solo por las horas, sino porque le iba dando vueltas a todo lo que podía pasar, a todo lo que habíamos hablado y a todo lo que deseaba.. llegué a Madrid. Allí antes de coger el taxi me dediqué 5 minutos a tranquilizarme y a fumarme un cigarrito. Notaba que estaba bastante excitada, quedaba muy poco para que por fin me pusiese a sus pies. Pero no podía evitar pensar todo tipo de cosas.. Y sí está por aquí? Y si no está esperándome en el hotel, y está mirándome ahora mismo? Con disimulo miraba hacia los lados por si acaso le encontraba pero no fue así. Terminé el cigarro y subí al taxi, al cual le di la dirección del hotel que me había facilitado mi Amo.
Cuando llegamos, casi me temblaban las piernas. Cada vez estaba más cerca el momento de conocerle. Pero también me ponía nerviosa no saber qué iba a pasar. No sabía si Él estaría esperándome en la habitación, no sabía si en ese mismo momento me estaba mirando desde algún lado.. y si había pasado algo y se retrasaba? Y si, me he equivocado en el hotel? O en la habitación? Bueno.. antes de subir al hotel, decidí fumarme otro cigarrito y relajarme, no podía presentarme ante mi Amo con esos nervios.. pero si estaba esperándome en el hotel, tampoco podía hacerle esperar. Así que lo fumé rápido, comí un chicle de menta, me eché un poco de colonia y allá que fui.
Cogí la llave de la habitación, y como pude, debido al pequeño parkinson que me entró de repente.. entre en la habitación. Dejé la maleta cerca de la puerta y empecé a mirar por encima y no le vi. No era una habitación excesivamente grande, pero estaba muy bien. Al fondo se veía una puerta en la que estaba el baño, bastante amplio. La habitación no tenía mucho. Una mesilla pegada a la pared, con una televisión y las hojas de bienvenida del hotel. A su lado una silla de madera normal, y al otro lado un pequeño sillón, que tenía un pañuelo negro apoyado en él. Frente a la mesilla estaba la cama, de matrimonio, bastante grande también y sobre ella, una nota.
Mmmmmmm, ya sin cogerla me puse muy nerviosa. La carta decía:
‘Hola perrita, espero que el viaje no se te haya hecho muy largo. Ahora quiero que dejes la ropa que has llevado, sobre la silla, te pegues una ducha, te pongas ese pañuelo negro que hay en el sillón y me esperes a 4 patas sobre la cama, dando la espalda a la puerta. Tu Amo llegará en cualquier momento para probar a su puta, espero no pillarte en la ducha, corre’
Y cuando había escrito eso? Y como sabía cuándo llegaría? Y si dejo de mirar la notita y me pongo manos a la obra para que no me pille en la ducha?
Rápidamente, me metí hacia la ducha y casi no deje ni que saliese el agua muy caliente, me duché y dejé la ropa como el me había indicado sobre la silla. Me eché un poquito de colonia, y fui hacia la cama. Cogí el pañuelo y la verdad que estuve un momento pensándolo. Si hacía eso, no podría verle cuando llegase.. Por lo menos estaba segura de que no me había equivocado de habitación, que conociéndome, yo capaz. Oía ruidos en el pasillo y me ponía muy nerviosa.. así que me puse la venda en los ojos rápido por si acaso era Él, y me puse a 4 patas sobre la cama.
No dejaba de pensar en mil cosas.. y si el que entraba no era mi Amo? Si era una señora de la limpieza que.. no se ha dado cuenta de que la habitación ya está limpia? Y me ve aquí sobre la cama.. Y si... menos mal que pronto oí como se abría la puerta. Un escalofrío me recorrió por todo el cuerpo.. No me moví ni un cm, aunque por dentro deseaba quitarme la venda y darme la vuelta. Le oía acercarse, pero no decía nada.. ‘Amo?’.. me entraba la risilla floja.. de los nervios.. hasta que por fin, me dijo.. ‘quien sino puta?’.. mmmmmm nunca una frase me había relajado tanto y excitado tanto a la vez.
De repente su mano acarició una de mis nalgas.. a lo cual di un brinco ya que no me lo esperaba.. ‘tranquila perrita’.. ‘si Amo, eso intento’. Comenzó a pasar su mano por las nalgas.. la espalda, hasta agarrarme fuerte del pelo para levantarme la cabeza. Un pequeño gemido salió de mis labios..
Empezó a hablarme, y sentía su cara muy cerca de la mía, cuanto deseaba verle, tocarle.. ‘muy bien perrita, me alegro de haber llegado y ver como habías cumplido todo, has llevado la ropa que te ordené, has esperado como te ordené.. muy bien perrita’. Mmmm casi no podía ni hablar.. ‘gracias Amo’.. Gracias Amo? Debería haber dicho que encantada de obedecer sus órdenes, que estaba excitada como una perrita en celo ..
Me dio un pequeño beso, más bien un piquito en los labios y se apartó. Eso si que es dejar con la miel en los labios a alguien.. Al de poco se acercó de nuevo y me ordenó abrir la boca, bueno, la orden exactamente fue: ‘a ver como es esa boca tan pequeñita puta’.. Ya pensaba que me iba a premiar con su polla.. pero estaba bastante equivocada.. Nada más abrirla me metió algo en ella, un pañuelo supongo, dejándome la boca bien llenita.
‘Estas bien perrita?’
‘si Amo..’
‘perdona puta?’
mmmmmmm, me quedé un momento callada, pensando en como odiaba que hiciese eso.. sabía que me humillaba muchísimo tener que hablar así, pero saqué todo mi orgullo de golpe .. ‘SI AMO’
Mi Amo me agarra de nuevo del pelo fuerte.. y le oigo reírse.. ‘bien perrita, así mejor’, y me acarició la mejilla.. ya me esperaba una bofetada.. pero no fue así. Me soltó y de nuevo se apartó.
Oía ruidos.. y me hablaba, por su voz.. estaba sentado en el sillón o al menos eso me parecía. Allí le imaginaba yo, sentado, bien cómodo, mirando a su perrita, lo cual hacía que aún me excitase más. Me decía que había ido a comprar algo antes de venir al hotel, que seguro que me encantaría, le pregunté el qué, pero evidentemente no me lo dijo. Después, noté algo rozándome las nalgas.. no logré sacar que era hasta que me azotó con él, con el cinturón. Un fuerte gemido salió de mi boca.
‘Zorra, no grites, cuenta y agradece’
Y de nuevo otro azote, y yo como podía entre el dolor y el pañuelo de la boca iba contando los azotes que me daba y agradeciéndole cada uno de ellos. ‘Uno gracias Amo’, ‘dos gracias Amo’.. así hasta 20 azotes.
‘Se te está poniendo el culo rojito perra’. Y de nuevo le di las gracias por dejármelo así.. No hacia falta que me dijese que se me estaba quedando rojo, ya que notaba bastante calor por toda esa zona, y bastante picor de los azotes.
‘Zorra, túmbate boca arriba en la cama’. Como pude, y calculando el espacio que tenía y por Él, que me dirigía un poco, me tumbé boca arriba en la cama. Cuánto deseaba verle.. me dejaría verle? Tocarle? Solo pensaba en eso..
Me hizo poner las manos hacia arriba, y las ató juntas a la cabecera de la cama. Después me ordenó abrir las piernas y doblarlas un poco. Me dijo que no las ataría pero que ni se me ocurriese cerrarlas. Se apartó para hacer algo, solo oía ruidos pero no sabía que hacía, y de repente noté como se sentaba sobre mi estómago.. bueno, casi sobre mi coño. Me excitó mucho sentirle sobre mí, el roce de sus vakeros.. su peso sobre mi cuerpo, sus zapatillas rozando mis muslos.. Y entonces empezó a jugar con mis pechos..
Me decía que ya tenía ganas de tocarlos Él mismo, no de ver como lo hacía yo, que tenía ganas de torturarlos.. Quería hablar, quería decirle que eran todo suyos pero con la boca llena no podía. Aunque Él de vez en cuando me hacía contestarle con un si Amo, o haciéndome repetirlo por no entenderme. Al principio solo los agarraba con las manos, apretándolos, o pellizcando los pezones.. haciendo que se pusiesen duritos casi al momento. Después cogió unas pinzas y empezó a ponerlas en los pechos. Puso 3 en cada pezón, y 4 que las rodeaban. Empezó a moverlas.. y yo gemía ya que me dolían pero a su vez me excitaba muchísimo. Después de estar un rato jugando con ellas.. se acercó a mi , y me dio otro pequeño beso en los labios, al cual no pude corresponder por el pañuelo que tenía en la boca. Que ganas me daban de sacarlo y poder besarle, más bien, que me dominase Él con un beso..
Se levantó y se sentó a mi lado en la cama.. metió sus dedos en mi coño.. acariciándolo.. recordándome lo mojada que estaba.. y comenzó a masturbarme. Yo gemía.. llevaba una semana masturbándome cada noche pero sin poder correrme, intentaba centrarme en no correrme, pero la situación me excitaba mucho, deseaba hacerlo, encima con sus dedos jugando con mi coño.. Mientras me masturbaba, seguía jugando con mis pinzas, haciéndome rogarle que parase y que me diese permiso para correrme.. cosas que en ningún momento me permitió.
Después no tardó en abrirme más las piernas y noté como algo se apoyaba sobre mi coño.. mmmmmmm era Él.. empezó despacio, penetrándome poco a poco... y después fue cogiendo ritmo, mientras apretaba mis pechos haciéndome gritar ya que me dolían mucho. Acercó su mano hacia mi cara y me abofeteó.. después me quitó el pañuelo y siguió follándome con fuerza.. Notaba como mis pechos se movían, como las pinzas me iban haciendo más daño cada vez. Le supliqué que me las quitase.. pero solo conseguía llevarme una bofetada..
Por fin empezó a arrancarlas.. me dolía mucho pero estaba muy excitada ya que no dejaba de follarme.. Cuando las quitó todas, agarró mis pechos con fuerza y me pidió que me corriese.. ojala hubiese podido hacerlo mirándole a los ojos.. me corrí para Él, gemí como nunca lo había hecho.. Él apretaba mis pechos con mas fuerza, hasta que se corrió en ellos..
Entonces se acercó a mi, y me dijo que le limpiase la polla, lo cual hice encantada, abrí la boca y comencé a lamérsela, a saborearla.. por fin podía tocarle, aunque fuese con la lengua.. Después, me quitó la venda de los ojos y se fue hacia el sillón.
Cuando me acostumbré a la luz, le medio veía en el sillón, quise bajar las piernas para verle mejor pero no me dejaba moverme.. Por fin no tenía los ojos tapados, pero tampoco conseguía verle del todo...
Continuará...
No hay comentarios:
Publicar un comentario